domingo, 29 de noviembre de 2009

Examen del tratado de la alianza


En la declaración de guerra hecha directamente al Gobierno del Perú por el Representante de Chile, se añaden a los precedentes, como hemos dicho, tres nuevos motivos; que son:
1°. La existencia del Tratado de alianza con Bolivia, “según el cual, dice el Plenipotenciario chileno, el Perú quedó formalmente obligado a constituirse, dado el conflicto hoy existente, en enemigo de Chile;” 2º. El haber el Perú suministrado a Bolivia, después de su rompimiento con Chile, socorros directos de armas y municiones; 3º. Los preparativos bélicos que activamente hacía el Perú.

El Tratado de alianza defensiva, celebrado en 1873 entre Perú y Bolivia, ¿obligaba tal vez al primero, velis nolis, para permanecer fiel a lo pactado, a abrazar la causa de la segunda contra Chile? Dice el Tratado:

“Art. 1°. Las Altas Partes contratantes (Perú y Bolivia) se unen y ligan para garantizar mutuamente su independencia, su soberanía y la integridad de sus territorios respectivos, obligándose en los términos del presente Tratado a defenderse contra toda agresión exterior, bien sea de otro u otros Estados independientes, o de fuerzas sin bandera que no obedezcan a ningún poder reconocido.”
“Art. 2°, La alianza será efectiva para conservar los derechos expresados en el artículo anterior, y en los casos de ofensa que consistan: 1°. En actos dirigidos a privar a alguna de las Altas Partes contratantes de una porción de su territorio, con ánimo de apropiarse su dominio o de cederlo a otra Potencia.- 2º. En actos dirigidos a someter a cualquiera de las Altas Partes contratantes a protectorado, venta o cesión de territorio, o a establecer sobre ella cualquiera superioridad, derecho o preeminencia que menoscabe ú ofenda el ejercicio amplio y completo de su soberanía e independencia.”
« Art. 3º, Reconociendo ambas partes contratantes que todo acto legítimo de alianza se basa en la justicia, se establece para cada una de ellas, respectivamente, el derecho de decidir si la ofensa recibida por la otra, está comprendida entre las designadas en el artículo anterior.”
“Art. 8º. Las Altas Partes contratantes se obligan también: 1º. A emplear con preferencia, siempre que sea posible, todos los medios conciliatorios para evitar un rompimiento o para terminar la guerra, aunque el rompimiento haya tenido lugar, reputando entre ellos, como el mas efectivo, el arbitraje de una tercera Potencia.”

La simple lectura de estos artículos del Tratado es mas que suficiente para comprender, que no fue firmado contra Chile, y que en modo alguno podía pretender Bolivia que el Perú, en ejecución de dicho Tratado, se asociase a ella contra Chile, en el caso en que la guerra promovida por este hubiese sido una guerra justa, como Chile debía creerlo. La alianza no era mas que para los casos de guerra notoriamente injusta contra uno de los dos países aliados; y para hablar mas claro para las guerras de conquista, sea de territorio, sea de derechos y supremacías contra uno de ellos. De consiguiente, si Chile no había promovido a Bolivia una guerra notoriamente injusta, si Chile no pretendía hacer contra Bolivia una punible guerra de conquista, no tenía nada que temer del Perú; el cual no se hubiera hallado en manera alguna obligado, por su Tratado
de alianza con Bolivia, a tomar las armas contra de él.

Efectivamente Bolivia había ya enviado a Lima un Ministro Plenipotenciario, desde fines de Febrero, para pedir al Gobierno del Perú que, en ejecución del Tratado, declarase llegado el casus foederis, Pero el Gabinete de Lima, sin acceder a las instancias de su aliada, suspendía toda discusión sobre este asunto; en primer lugar, para agotar todos los medios amistosos que pudiesen conducir a una conciliación pacifica la cuestión pendiente entre Chile y Bolivia, con cuyo objeto ofreció su mediación a los Gobiernos de ambos países; y por último, si la mediación no daba los resultados apetecidos, para decidir, en vista de los motivos que alegaría Chile en justificación de su proceder del 14 de Febrero contra Bolivia, si verdaderamente el Perú se encontraba obligado, o no, en virtud del Tratado de alianza, a hacer causa común con Bolivia contra Chile.

Quien por el contrario declaró llegado el casus foederis fue Chile, el cual declaró la guerra al Perú, aduciendo el motivo de que este tenía un Tratado de alianza con Bolivia: siendo así que si esto no hubiese sido un simple pretexto por su parte, como los anteriores, Chile se hizo justicia por si mismo, declarando implícitamente que su guerra contra Bolivia era injusta, y nada mas que una escandalosa guerra de conquista; puesto que, como se ha visto, era este el único caso en el cual una guerra contra Bolivia podía obligar al Perú, en virtud del antiguo pacto de alianza con esta última, a tomar las armas en su favor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario